Cada intervención sobre estructuras metálicas, tanques o tuberías sigue una secuencia definida. Estas son las fases que ejecutamos en obra y lo que se entrega al final de cada una, con fechas de referencia tomadas de proyectos recientes en plantas del Caribe colombiano.
Medición de espesores de película seca existente, ensayo de adherencia por tracción y registro fotográfico por zona. Se identifican puntos de corrosión bajo aislamiento y se define el grado de preparación requerido según SSPC.
Selección del esquema epóxico, poliuretano o poliurea según exposición química, temperatura de servicio y humedad relativa del sitio. Se aplican probetas de referencia para validar curado y color antes del arranque masivo.
Limpieza abrasiva o hidrojet según el grado especificado, verificación de perfil de anclaje y medición de sales solubles. Se monitorean punto de rocío, temperatura del sustrato y humedad relativa durante toda la jornada.
Control de espesores húmedo y seco por capa, respeto de intervalos de repintado y verificación de continuidad en soldaduras, bridas y soportes. Las zonas de difícil acceso se refuerzan con mortero epóxico antes del acabado.
Ensayo de chispa en recubrimientos no conductivos, medición de espesor total y revisión de defectos. Se entrega el dossier con certificados de lote, registros ambientales y plano de zonas intervenidas.
Visitas de inspección visual para detectar ampollamiento, desprendimiento o pérdida de brillo. Se documentan reparaciones puntuales y se ajusta el plan de mantenimiento según el comportamiento real del sistema en servicio.
Los plazos varían según el área a intervenir, las condiciones climáticas del sitio y la disponibilidad de acceso a la estructura. La secuencia se mantiene, pero la duración de cada fase se confirma durante el levantamiento inicial.
Antes de iniciar cualquier intervención conviene fijar qué cubre el servicio y qué queda fuera. Estas precisiones evitan interpretaciones ambiguas sobre responsabilidades, mediciones y condiciones de obra en recubrimientos protectores y aislamiento químico.
Se entiende por sustrato preparado la superficie de acero o concreto que ha alcanzado el grado de limpieza especificado (por ejemplo SSPC-SP 10 o SP 6 según el sistema), con perfil de anclaje verificado y ausencia de contaminantes solubles, aceites o humedad residual. La verificación se realiza con patrones de comparación, cinta de cloruros y medición de perfil antes de aplicar la primera capa. Si el contratante entrega la superficie sin estas comprobaciones, la garantía de adherencia queda condicionada a una inspección conjunta previa.
Las fichas técnicas indican rangos de resistencia a concentraciones y temperaturas específicas, medidas en condiciones controladas de laboratorio. En planta, la exposición combina derrames intermitentes, ciclos térmicos, abrasión por sólidos y limpieza con agentes que no siempre coinciden con el ensayo original. Por eso la selección del sistema se ajusta al historial real del punto de aplicación y no solo al dato de catálogo. Cuando existe duda, se recomienda una probeta o panel de prueba en la propia instalación.
El suministro y aplicación de recubrimientos o aislamientos no comprende trabajos de andamiaje estructural, permisos de trabajo en caliente, paradas de proceso, retiro de residuos peligrosos ni reparación del sustrato base (soldadura, reemplazo de lámina, tratamiento de fisuras profundas). Estos rubros se coordinan por separado con el área de mantenimiento del cliente. Tampoco incluye el desmontaje de aislamiento existente salvo que se especifique expresamente en la orden de trabajo.
Los tiempos de curado dependen de temperatura ambiente, humedad relativa y ventilación del recinto. Un curado "al tacto" no equivale a curado completo para servicio químico o térmico. La puesta en servicio se autoriza únicamente cuando se cumplen los intervalos mínimos indicados en la ficha del producto y, cuando aplica, los ensayos de chispa o adherencia han sido aprobados. Adelantar la operación por razones de producción es decisión del cliente y queda fuera del alcance de la garantía.
La aplicación se ejecuta dentro de los rangos de temperatura, punto de rocío y humedad relativa establecidos por el fabricante. Si las condiciones de sitio no permiten cumplirlos, se detiene la jornada y se reprograma. El cliente asume la disponibilidad del área, la ventilación forzada cuando se requiera y la protección contra lluvia o contaminación cruzada de otros frentes de obra. Las mediciones se registran en bitácora y forman parte del expediente de cierre.
Los criterios, normas y comparaciones que aparecen en esta página son referencias de orientación profesional. No sustituyen el diseño de ingeniería específico de cada proyecto ni las fichas técnicas vigentes del fabricante. Cualquier decisión de especificación debe validarse con el responsable técnico de la planta y, cuando corresponda, con el proveedor del sistema. Para consultas puntuales sobre un caso concreto puede escribir a info@chem-shield.com o llamar al +57 366 413 2026.